Cómo disciplinar a tu hijo: tiempo fuera

Cómo disciplinar a tu hijo: tiempo fuera

El “tiempo fuera” es un período en el que el niño es retirado de una situación problemática o que puede ser tentadora. Es la oportunidad que el niño tiene para calmarse, reorganizarse y recordar lo que se espera de él.

Te indicaremos cómo lograr que el “tiempo fuera” sea una herramienta efectiva.

Ten en cuenta la edad de tu ’niño .

Desde los 18 meses hasta los 5 años. Aunque cada niño es diferente, los niños menores de 18 meses no lo "comprenden" y los niños mayores de 5 años generalmente requieren maneras más sofisticadas para aprender a comportarse bien.

Sigue las reglas 

Durante un período de “tiempo fuera”, el niño no debe interactuar con el padre o con su cuidador. Un período de “tiempo fuera” es una forma menor de aislamiento que le dice al niño: "Cuando haces esto, no puedes participar en las actividades."

Establece un patrón

Esta técnica requiere de una inversión de tiempo inicial que la mayoría de los padres encuentran que vale la pena. Cambiar las expectativas de los niños es más difícil que enseñarles lo que corresponde la primera vez, pero vale el esfuerzo y el tiempo invertido.

Cómo preparar el lugar de “tiempo fuera”

Coloca una silla en un lugar seguro pero aburrido, como por ejemplo, la esquina del comedor o una entrada que rara vez se utilice. Asegúrate de que este lugar esté lejos de la "escena del crimen". Estar en el medio de la situación ofrece demasiadas oportunidades para combinar el problema con comportamientos molestos y provocativos.

Trata de no usar el dormitorio de un niño ya que puede crear asociaciones negativas con un lugar que debería ser un refugio seguro. Un dormitorio también tiende a tener demasiadas distracciones.

Asegúrate de que la ubicación del “tiempo fuera” sea un lugar seguro donde el niño puede ser dejado solo y sin supervisión. Evita por ejemplo, la parte superior de una escalera, cerca de objetos frágiles, y al lado de una puerta que se puede abrir.

Cómo llevarlo a cabo

Adviértele primero

"Luego de dos advertencias sobre el comportamiento prohibido, anúnciale: De acuerdo. Es hora de un “tiempo fuera”." No le digas nada más. Levanta la niño y llévalo al asiento de “tiempo fuera”.

Utiliza un temporizador

La duración debe ser de aproximadamente un minuto por año del niño.

Mantén la firmeza

Si el niño se levanta, regrésalo a la silla y pon el temporizador de nuevo. No digas nada y no te rindas. 

Olvida y perdona

Cuando el temporizador suene, dile: "Hemos terminado", abrázalo y déjalo ahí. No menciones el tema nuevamente. Asígnale algo para hacer, una alternativa positiva a la actividad de prohibición.

Inconvenientes comunes

Hablar demasiado

Esto solo confunde al niño, agrega tensión y enoja a todos. Una declaración simple de transgresión cuando ha cometido el ""crimen"" seguida de la acción de "Es hora de ‘tiempo fuera’" es suficiente.

Acción contraproducente

Si el período de “tiempo fuera” hace que le presten más atención al niño que cuando se comporta como corresponde, continuará llamando tu atención con ese comportamiento provocativo.

Estás demasiado enojada

Tómate un segundo para calmarte. Regresa al lugar donde está tu hijo, explícale el motivo e implementa el “tiempo fuera”. Asegúrate de que esta situación sea solo para los "crímenes" más graves en lugar de que sea un hábito.

Recompensar el buen comportamiento.

Un enfoque es identificar cuando actúa bien y reforzarle lo bien que se ha comportado.

Circunstancias especiales

Comportamiento

Si tu niño está enfermo, no podrá aprender del “tiempo fuera”. Para los niños que han vivido graves separaciones, el “tiempo fuera” les genera demasiadas emociones, lo cual anula la oportunidad de aprendizaje.

Edad de desarrollo

Los niños que tienen un retraso madurativo o que son muy avanzados en cuanto a habilidades cognitivas pueden ser tratados en base a su edad de desarrollo en vez de su edad cronológica.

¿Pasa todo el día “tiempo fuera”?

Si determinas que tu hijo es especialmente provocador, es posible que esté viviendo una situación estresante o de mucha presión, o simplemente está aburrido. Debes preguntarte si estás proyectando tu estrés. Es posible que un niño se comporte de forma provocadora para hacer que salgas de tu postura, incluso si eso significa arriesgarse y hacerte enojar.